domingo, 6 de mayo de 2012

Sistema Economico

ACTIVIDADES ECONÓMICAS

1.- LA AGRICULTURA Y LA GANADERIA : La propiedad y el trabajo agrícola en el imperio Romano

Roma habiendo agrupado bajo su domino político tantas comarcas en otros tiempos independientes y que formaban Estados separados unos de otros, Roma, no había modificado las leyes naturales a las cuales se encontraban sometidas; para dar a todos a esos Países una organización administrativa, una flexible, al mismo tiempo no había cambiado la naturaleza del suelo, ni el relieve, ni el clima. Después de la obra política, administrativa realizada por la ciudad victoriosa, la agricultura, la ganadería, la caza, y la pesca, la flor y la fauna en un apalabra se encontraba lo mismo que antes, determinadas por las mismas condiciones geográfica; los cultivos que se practicaban , las razas animales que se criaban continuaban siendo, en su ,mayor parte los cultivos y las razas caracterizadas de la zona Mediterránea y flanqueadas por el Norte, en la Europa Occidental y Central, por cultivos y razas que más bien dependían del tipo Atlántico; por el Este y por el Sur por los cultivos y razas que se aproximaban al tipo tropical o desértico.

Es decir que en el dominio agrícola y pastoril la economía antigua no haya sufrido ninguna evolución. De ningún modo la economía agrícola y pastoril del mundo antiguo se ha transformado en lo primeros siglos después de Cristo; Esas transformaciones han sido debidas, sin excepción a la acción humana.

Por último, bajo el influjo de las Instituciones y del derecho de Roma, la organización jurídica y económica de las propiedades, la organización practica del trabajo agrícola y pastoril fueron perfeccionadas. Las diversidades de esa organización fueron atenuadas.

La economía antigua, en esa materia, desemboco, después de largos siglos de costumbres divergentes, en una unidad relativa, en la concepción y e la aplicación.

1.1.- CULTIVOS, GANADERIA, BOSQUES; Caza y Pesca

El mundo Romano no conoció cultivos nuevos. Los cereales, abren todo el trigo y la cebada; la vid; el Olivo; en las inmediaciones de las ciudades, las legumbres; en todas partes, algunos árboles frutales; en algunos lugares, el Lino; en los terrenos húmedos los prados y las hierbas forrajeras; en los jardines, las flores y ciertas plantas de lujo continuaron llamado la atención y recibiendo las preferencias de los agricultores y de los propietarios de la tierra. En Egipto, el papiro y el loto; en las proximidades de la Cirenaica, el Silfio en Tripolitania, el Loto, conservaron su importancia local.

Del mismo modo, la ganadería no sufrió, en sus formas principales, ninguna modificación. Siempre son las especies bobinas y ovinas y porcinas las que ocupan, junto con los caballos, los mulas y los asnos, el primer lugar . Las abejas y las colmenas; las múltiples razas de volatería y de aves de corral; incluso los peces y los viveros son objetivos de cuidados especiales.

La producción de los cereales sobre todo del trigo disminuyo, mientras que la Vid, y el Olivo, conquistaban vastos dominios en el Este y en el Oeste (de ahí resultaron, sobre todo en las provincias Griegas y Asiáticas, hambres que provocaron graves disturbios).

En comparación con las tierras cultivadas y con los pastos, los bosques ocupaban superficies considerables. La conquistada de la Europa Occidental y Central valió a los Romanos la posesión la posesión de regiones muy boscosas, la Galia, la Nórica , la Retia y en general todas las comarcas montañosas, desde la columna de Hércules hasta el valle del Rin, desde el extremo de la Armónica hasta la desembocadura del Danubio .

RECURSOS ECONOMICOS

La agricultura conquisto nuevas tierras al bosque, a los pantanos, al desierto. Los terrenos pantanosos fueron combatidos alrededor de las ciudades y en los campos. Obras de drenaje, destinadas a facilitar la salida de las agua estancadas, permitieron sustituir a ellos un suelo mas eco, más estable, mas salubre. Esa labor de saneamiento fue impuesta a veces a los veteranos y a principios del reinado de Tiberio, uno de los instigadores de la sublevación de las legiones de Panonia alienta a los soldados diciéndoles que se asigna a los veteranos a modo de campo, las tierras húmedas de los pantanos y las laderas incultas de montañas y que se les envía a los más diversos países.

Por el último el desierto, o más exactamente las tierras que con anterioridad estaban incultas, ya a causa del clima, a causa del relieve, por la falta de labor humana, el mismo desierto se dio lugar a ricos dominio inteligentemente explotados. Aunque en algunas comarcas, en otros tiempos, prósperas y fecundas, como la Italia Central, Meridional y la mayor parte de los cantones de Grecia, muchas tierras fueron abandonadas y volvieron al estado de baldío, las provincias nuevamente conquistadas u ocupadas ofrecieron, por el contrario, a la economía agrícola vastos espacios hasta entonces desde desdeñados por el hombre y que durante varios siglos se cubrieron de ricas cosechas en el Norte de África y en Europa, es donde mejor podemos observar esta transformación.

La prosperidad del cultivo de los olivos, también está atestiguada por indicios tan abundantes como concluyentes en el Este del Líbano y del Orontes " Mientras que en nuestros días los Olivos ya no crecen y aún en pequeño número más que en los altos valles del Líbano, antiguamente esos árboles cubrían todo el valle de Orontes.

Oro progreso de la economía agrícola durante el Imperio Romano se realizo gracias al empleo metódico y juicioso de las aguas que suministra la naturaleza. Tal ves sea exagerado el papel desempeñada por le riego en la fecundidad de ciertas regiones y en la prosperidad de ciertos cultivos. No parece que ese modo de utilización de las aguas allá sido aplicado a ninguna provincia del Imperio Romano, tal ves con la excepción de Egipto, a vastas superficies. En todos los lugares donde se han podido seguir hasta su termino, los acueductos, y las conexiones de aguas múltiples en los primeros siglos del Imperio, en todo el Imperio Romano que uno y otros desembocaban hoy en ciudades pobladas o en poblados, ya en Villas o granjas, por consiguiente, el agua que ahí conducía estaba destinada a la alimentación de los seres humanos y de los animales.

Por consiguiente, conviene no desnaturalizar, exagerándola, la importancia del riego en la práctica agrícola, no quiere decir esto que la obra hidráulica realizada por los Romanos no allá tenido una repercusión considerable sobre la economía rústica . Suministrando a los seres humanos el agua necesaria para su alimentación, esa obra hidráulica ha hecho posible la explotación donde sin ella la vida sedentaria y los trabajos de granja no hubiera podido existir.

La acción que esa obra a ejercido sobre la economía agrícola fue la misma naturaleza que la influencia de los progresos de la vida urbana; contribuyo indirecta , pero eficazmente, ha extender las superficie de las regiones sometidas a esa economía .

2.- PROPIEDAD Y LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO AGRÍCOLA

La agrupación en un solo y mismo estado de todos los territorios conquistados o anexionados por Roma, tubo por consecuencia dar a la propiedad agrícola, de un extremo a otro del mundo antiguo, no una constitución uniforme, sino caracteres de una diversidad sistemática, por decirlo así. Esa diversidad, con múltiples matices, estaba formada en la distinción entre el territorio de la ciudad Romana en el territorio de las ciudades de los reinos de las tribus exteriores a la ciudad Romana vencidos por ella o ingresado en su alianza.

Fuera de Italia , el suelo era , en principio y salvo excepciones, de condición provincial, es decir que estaba sujetó a un impuesto y que no le correspondía la propiedad quiritaria. En cambio el suelo provincial, teóricamente propiedad de la ciudad vencedora, había sido:

•Asignado a Colonos y agrupados de modo que formaban una aglomeración urbana, ya establecidos individualmente "Viritim" en ambos casos las tierras concedidas habían sido medidas y catastradas oficialmente;

•Vendida por Ministerio de los Cuestores a simples particulares, esas tierras formaban en general dominios considerables; Sabemos que en África había dominios de ese género a los que no se podía dar la vuelta a caballo en todo un día, esos dominios eran independientes de la administración Municipal y de sus poseedores estaban a menudo pleito.

•Dejada a los antiguos propietarios que habían hechos rápidamente su sumisión, y cuyas ciudades, aldeas, organización en tribus había mantenido Roma: Esa era la suerte más frecuente de los territorios provinciales.

•Los territorios de las ciudades que, que por un favor muy raro trataba como Aliadas y no como súbditas: Civitates Federates. Esos territorios eran considerados como exteriores al imperio, como disfrutando una independencia, por otra parte mas nominal que real.

•Las relaciones jurídicas de los poseedores del suelo, con esas diversas categorías de tierras no eran las mismas que las de los poseedores y del suelo Itálico o Romana. Evidentemente el Estado o el emperador tenían la plena y entera propiedad de los dominios públicos, tanto así era atribuidos al fisco, es decir al estado, como si lo era el patrimonio privado del Emperador y sus dominios no estaban gravados con ningún impuesto, pero los fundos provinciales, lo mismo si estaban ocupados por ciudadanos romanos que por peregrinos, estuviesen o no comprendidos en el territorio de una Ciudad, no eran, salvo concesión, del "Jus Italicum", susceptibles de propiedad quiritaria; estaban gravados con un impuesto territorial, a menos que el gobierno Imperial les concediese el privilegio de la "immunitas".

La regla era que todo suelo provincial, aun poseído por un ciudadano Romano, debía pagar el impuesto territorial. El verdadero significado de ese impuesto era recordar y señalar la propiedad eminente del Estado sobre tierras conquistadas.

El modo de explotación y organización del trabajo se habían adaptado a diversas formas de la propiedad rural. Prescindiendo de los procuradores que, en cada provincia o en cada circunscripción, estaban encargados de vigilar la explotación y la gestión de los dominios Imperiales y cuyo papel era sobre todo administrativo el cultivo de esos dominios estaba en general asegurado por una parte por arrendatarios (conductores), que contrataba con los procuradores Imperiales y que tomaban en arrendamiento mediante un precio convenido, un territorio más o menos considerable, por otra parte por agricultores (colonis), que representaban la mano de obra, propiamente dicha y que debían a los arrendatarios o conductores una parte de las cosechas y trabajo obligatorio.

Una forma especial de ocupación y explotación del suelo: La "enfiteusis", que es un contrato que en un principio tubo por objeto la explotación de las tierras primitivas, de propiedad privada de los Emperadores. Después se extendió a los fundos patrimoniales, a las tierras de las Iglesias y de los particulares.

2.1.- LA INDUSTRIA Y EL TRABAJO INDUSTRIAL

Los lineamentos trazados por la vida publica y la privada habrían influido con gran fuerza sobre la industria y la organización del trabajo industrial, que sobre las demás actividades económicas como fueron la agricultura, la ganadería, la organización de la propiedad y del trabajo agrícola.

La extensión y el desarrollo de las relaciones comerciales entre el mundo mediterráneo por una parte, y el extremo oriente, la india y el África oriental, por otra; la afición cada vez mas señalada de los occidentales a todos los productos de las industrias de lujo de Alejandría, de fenicia y de Siria, de Asia menor; la seguridad de las comunicaciones marítimas; esas diversas consecuencias de la hegemonía romana contribuyeron poderosamente a activar la producción industrial de los talleres orientales. Pero esos talleres existían desde hacia muchos años; en cuanto concierne al oriente, no se podría hablar de transformación profunda, ni siquiera de evolución muy acentuada.

En occidente, la industria bajo diferentes modalidades tuvo un periodo de vida fecunda e intensa que duro mas o menos de dos a tres siglos. las causas de este fenómeno económico fueron múltiples:

•La fundación de numerosas ciudades en el África del norte, en la península ibérica, en la Galia, en los países ribereños del Danubio.

•La creación de una red muy bien coordinada de rutas terrestres y la organización de la navegación fluvial, que facilitaron las relaciones entre las provincias y, por consiguiente, la circulación de los productos fabricados.

•Las demandas cada vez mayores del consumo, no ya exclusivamente local, sino regional e interregional.

•La explotación progresiva de materias primas antes poco conocidas o no utilizadas. Tales son los hechos principales, de orden político y económico, a los cuales las provincias del oeste y del norte del imperio romano debieron unas el despertar y otras el progreso de su producción industrial.

El segundo plano las distintas diferencias que puedan haber entre oriente y occidente, entre las provincias griegas y las provincias latinas del imperio, la economía industrial de la antigüedad, antes dispersa, se encontró en cierto modo concentrada; un equilibrio al menos relativo se estableció entre los países de civilización desarrollada, en los que la industria se practicaba desde hacia largos siglos. Y las regiones que hasta la víspera de la conquista romana habían permanecido casi aislados del mundo mediterráneo. De un extremo a otro del imperio, las creaciones de la industria no dejaron de circular y la producción se hizo tanto más abundante cuando el consumo se hacia mas general y las salidas y mercados comerciales se multiplicaban.

2.2.- LAS MATERIAS PRIMAS; LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS; SALINAS, CANTERAS, MINAS.

Debido a los progresos obtenidos la agricultura y la ganadería suministraron a la industria de materias primas más abundantes y más variadas entre los que podemos mencionar:

1.Para la industria alimenticia tenemos a los granos, racimos de uva, aceitunas
2.Para las industrias textiles tenemos lino, cáñamo y la lana.
3.Para la industria de los curtidos tenemos a las pieles.

Las industria de la construcción pudieron aprisionarse en los bosques, mas explotados y quizá mejor, de la madera necesaria para las obras y para la carpintería. La pesca de los peces de mar y de los mariscos continuo proveyendo a la industria de las salazones y a la de lo tintes.

Fueron sobre todo las materias primas de origen mineral las que adquirieron en la economía del mundo romano un lugar destacado. Y ante todo, el florecimiento del urbanismo, que caracteriza en esa época la evolución de muchas regiones del occidente y de la Europa central, debido a esto era indispensable la búsqueda y el empleo de los materiales de construcción, piedras para la edificación de todas clases de, cal, yeso, arena.Los romanos en la mayoría de los casos construían los edificios utilizando para las diversas partes de esta, un tipo especial de piedra. Pero esto también era una constante de los pueblos conquistados. Si observamos con detenimiento sobre la enorme cantidad de piedras, de materiales de construcción, de ladrillos, de tejas, de utensilios de tierra cocida que fue necesaria para el crecimiento, para la vida diaria de todos los centros urbanos nos daremos el gran tamaño que alcanzo esta actividad.

Entre las industrias extractivas, hay algunas especiales, que merecen un estudio aparte, a causa de su naturaleza y al mismo tiempo de su organización.

Los pobladores antiguos sabían recoger la sal, en las orillas del mar, en las salinas, ya sea en la tierra, en extensiones lacustres, en fuentes termales, o en minas salinas. Los principales centros de la industria salinas:

•En Italia: en la desembocadura del Tíber, alrededor de ostia, en el territorio de Volatarrae en Etruria, en las proximidades del Tarento.

•En Sicilia; cerca de Gela, y de Agrigento.

•En África: alrededor de Utica y en ciertos cantones de Libia próximos a Egipto.

•En la España citerior: en Egelasta, al norte de Cartagena, en el valle de Sucro.

•En la Galia, en la costa de Languedoc entre otros.

Había diversas formas de extracción, entre la que podemos mencionar el procedimiento por evaporación. Como también la sal gema era arrancada de la cantera en forma de bloques.

En cuanto a los manantiales salinos, los procedimientos de extracción salinas variaban según el país.

Entre las canteras, las de mármol, de pórfido y de ciertos granitos fueron especialmente importantes. La afición de los romanos a los materiales de lujo y a las suntuosas construcciones explica que en los muelles del Tíber, al pie del monte Testacio, se hayan desembarcado bloques de mármol, granito, de varios colores sombríos o brillantes. Debido a esta fluida actividad ciudades olvidadas pero que poseían canteras pudieron resurgir. En los primeros siglos del imperio, en todas las partes del imperio romano se trabajaba en la extracción de materiales metalúrgicos de calidad y colores muy apreciados.

Los yacimientos de minerales metálicos, como también de materiales preciosos, oro y plata, como también los materiales de obra, hierro, cobre, plomo, estaño, siguieron un destino diferente según se le estudie en Grecia o en oriente o en la parte septentrional y occidentales del mundo romano. Las minas griegas estaban agotadas, macedonia y tracia eran aun ricos en oro y plata, diversas partes de esa zona estaban en desventaja debido a que la parte del norte y occidente del mundo romano eran las que más producían, además, poseían mayor diversidad. El oro se recogía en diferentes formas. En formas de pepita en España. Pero trajano, gracias a la conquista de la Dacia, doto al imperio el centro aurífero del mundo antiguo. La industria metalúrgica se aprisionaba de hierro de la isla Elba, En Etruria en otros lugares; de Chipre se abastecían de cobre. Además, ven estas zonas también existía el estaño, por lo que también se produjo el bronce. El norte de África y Britania producían plomo.

Desde mucho antes de los romanos los diversos pueblos del mediterráneo oriental tenían diversas industrias metalúrgicas. Pero fue con la llegada de estos que comenzó una verdadera explotación de los recursos mineros. Para estas actividades tenían procedimientos de extracción los cuales han servido a la humanidad por mucho tiempo.

El gobierno imperial se dio cuenta de la importancia de estos recursos mineros y el papel que cumplían en la economía romana, pero, además, también la importancia de las canteras de mármol y materiales suntuarios como también las salinas terrestres o marítimas.

Cada zona de producción tenía un encargado llamado procurador su función era de la de exclusivamente de administrar; en cuanto a la explotación de los recursos mineros. Presentaba dos formas: el arrendamiento y la administración. El primero consistía en el alquiler a un conductor y el segundo consistía en la extracción directa del procurador el cual utilizaba instrumentos proveídos por el imperio para la extracción.

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